Vamos a seguir. Sacar el molde.
*Después de vulcanizarlos las horas necesarias, sacamos el tambor de la máquina. Vemos como empieza ella a intentar abrirlo, a veces esto está muy difícil y tenemos que echar una mano, una vez flojo se abre y se retira el molde del tambor, luego se procede a separar las dos caras.







*Aquí tenéis el molde abierto y podéis ver al prota… BIENNNN, ahora se procede a quitar el papel de periódico, un trabajo más laborioso de lo que pueda parecer.



*El siguiente paso es realizar los surcos a una cara del molde, estos surcos son los canales de alimentación del metal, para que llegue a todas las piezas. Esta labor se realiza con gubias de diferentes grosores y unas veces se hacen con forma de rosca y otras van directamente desde el centro, a la pieza.


*Para continuar hay que coger la cara del molde que tiene los surcos y aplicarle talco para poder marcarlos en la otra. Presionamos para que al levantar nos quede la calca de donde tienen que hacerse los surcos para que coincidan bien.
Procedemos a realizar los surcos y las salidas de aire a cada pieza según necesite. También se marca en un lateral y dentro de cada cara una línea de referencia para el encaje a la hora de fundir.






Y aquí lo tenemos listo para empezar a fundir.
Noviembre 2007












Asociación Alabarda
Espacio Cusachs



2 comentarios
Christian escribió:
16 marzo, 2012, a las 19:33 (UTC 1 )
Estos moldes que vida tienen? (cuandos usos permiten?
Gracias
ALEX escribió:
18 marzo, 2012, a las 16:08 (UTC 1 )
Pues depende de cómo sea la figura, me refiero a las posibilidades de rotura en el proceso de apertura cuando estamos fundiendo. Si las figuras no enganchan pueden resistir unas 50 coladas iníciales de novedad y llegar a las 100 o 150 coladas sin muchos problemas.
Los moldes que enganchan mucho al abrirlos no se pueden aprovechar todas las figuras en las primeras 50 coladas y por tanto hay que rehacerlos.
Pero depende mucho del tipo de miniatura que metes en el molde.